Y llega ese instante en el que no estas preocupado, ni ansioso, ni estresado, solo estás... ni llorando, ni riendo, solo ahí en silencio, pensando, y disfrutando como tu mente está creciendo e ignorando cualquier tormento que hubiera perturbado tu paz anteriormente, solo estas ahí, viviendo.
El espacio de inspiración total cuando sonries y no sabes por que, pasas un buen momento contigo mismo, escuchas musica, lees o quizas solo piensas acostado en la cama viendo el mismo techo que ves todos los días, pero hoy algo lo hace diferente.
Esos pequeños instantes de buen humor inspirado por el aire.
Esos momentos en los que la vida parece una tarde lluviosa, un libro y una taza de café.
Libre, sincero, un descanso de ti mismo regalado por el universo.
martes, 18 de octubre de 2016
domingo, 9 de octubre de 2016
Carnaval de sonrisas.
Todos los
días me encuentro en ese momento en el que debo sonreír aunque no me nace, solo
para parecer amable, para que no vean lo que de verdad pasa, estas sonrisas me
atormentan, mi termómetro de hipocricidad sube cada vez que la uso, si me pongo
a pensar no recuerdo la última vez que sonreí de verdad, por felicidad, pena o
quizás solo por estar de buen humor, últimamente ya no se diferenciar entre
felicidad o hipocresía, ese gesto en mi rostro se convirtió en un escudo, tan
fuerte que ya no puedo romper.
Incluso aunque esté deprimida siendo tan egoísta que incluso llego a pensar
que no importa nada en el mundo aparte de mi dolor, incluso en ese momento, sonrío.
La sociedad nos ha vuelto hipócritas, adictos al sentimiento de que todo
siempre debe estar bien, y que si algo está mal serás juzgado, apartado, por el
drama. Odio esta palabra "drama" odio como la usan,
decirle dramático a una persona que está pasando por un momento difícil solo te
convierte en un maldito narcisista sin corazón, vacío, egoísta. Si alguien pasa
un mal momento lo menos que necesita es que lo atormenten haciéndolo saber que
la verdad, a nadie le importa como te sientes. Por esto vivimos en medio de
dolor disfrazado, nos volvemos un hoyo negro de sentimientos.
Nos convertimos en un mundo de mascaras,
miedos,
mentiras.
Nos convertimos en un carnaval de sonrisas.
domingo, 2 de octubre de 2016
Vacío.
Vacío es eso que siento desde que te fuiste, desde que deje de ver tu cara de somnoliento cada mañana, desde que decidiste que no era lo suficientemente buena para ti, desde que descubriste el demonio que hay en mi, y saliste corriendo, desde que te preferiste a ti, sobre mi.
Creo que ese es mi problema, que sigo prefiriendote a ti, sobre mi, prefiriendo tus gritos a los mios, prefiriendo tu felicidad, quizás por eso deje de insistir, preferí morir por dentro cada día, solo yo, no contagiarte de mi dolor.
Decidí volverme una persona vacía y sola solo para mantener tu tranquilidad intacta, decidí ahogarme en lagrimas sabiendo que no existe ningún portal que te traiga a mi y entiendas mi sufrimiento, decidí guardarmelo todo, todo para mi, todo el dolor que ambos sentiamos, el odio, para que poco a poco destruya todo lo que algún día constuimos juntos y deje de atormentarme el sentimiento de tu ausencia.
Tal véz agún día ya no estés...
Me refiero, dentro de mi, por que en mi vida ya no estás, por lo menos no fisicamente, solo sigues en mi mente, en cada desayuno que hago para uno, cada café con leche muy dulce que me tomo como te gustaba para sentir que lo comparto contigo, cada cerveza, cada cigarro, cada chico que conozco y pienso que no eres tu, cada noche en la que solo mis pensamientos me acompañan, cada canción que habla de amor o de odio, cada momento en el que estoy sola o acompañada, cada sonrisa que me es arrancada del rostro por tu recuerdo, cada instante de mi vida se volvió tuyo... y lo peor es que no lo sabes.
Todos los momentos de mi vida se convirtieron en un vacío.
Tal vez algún día pueda volver a la tranquilidad, sin que usurpes cada espacio en mi...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)